{"id":6554,"date":"2026-02-27T14:33:47","date_gmt":"2026-02-27T14:33:47","guid":{"rendered":"https:\/\/foreignnewstoday.com\/?p=6554"},"modified":"2026-02-27T14:33:47","modified_gmt":"2026-02-27T14:33:47","slug":"laura-ramos-ella-podia-ser-considerada-una-heroina-pero-tambien-una-asesina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/foreignnewstoday.com\/?p=6554","title":{"rendered":"Laura Ramos: \u201cElla pod\u00eda ser considerada una hero\u00edna, pero tambi\u00e9n una asesina\u201d"},"content":{"rendered":"<p><br \/>\n<br \/><\/p>\n<div>\n<p class=\"com-paragraph  --capital --s\">La ni\u00f1a argentina de ocho a\u00f1os y su hermano cursan la escuela primaria en el barrio Malv\u00edn, de Montevideo. Son los a\u00f1os sesenta y la madre de esos chiquilines, reci\u00e9n separada, ha decidido reinstalarse por un tiempo en la otra orilla del R\u00edo de la Plata y recuperar a sus viejos amigos. El padre de esos ni\u00f1os permanece en Buenos Aires \u201chaciendo la revoluci\u00f3n\u201d y, cada tanto, cruza \u201cel mar dulce\u201d para reunirse con su familia y dejar los libros trotskistas que edita para su venta en la ciudad. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Algunos rituales se repiten con calma montevideana. Por las tardes, la ni\u00f1era Mar\u00eda Luisa retira de la escuela a esos chicos, Laura Ramos y su hermano V\u00edctor. Los lleva a su casa, les prepara la merienda y los cuida hasta el anochecer, cuando vuelven con su mam\u00e1. Si es necesario, les arregla alguna prenda de vestir. Es que esa ni\u00f1era espa\u00f1ola afincada en Montevideo, dispuesta y atenta, tambi\u00e9n era modista y cos\u00eda por encargo.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Hasta 2018, la periodista y escritora <strong>Laura Ramos<\/strong>, hija del escritor y pol\u00edtico trotskista <strong>Jorge Abelardo Ramos<\/strong> -fundador de la corriente de pensamiento conocida como \u201cizquierda nacional\u201d- y Faby Carvallo, feminista de izquierda, ignorar\u00e1 la historia oculta detr\u00e1s de una fachada, un alias, una misi\u00f3n. Ignorar\u00e1, por ejemplo, que el verdadero nombre de la se\u00f1ora con la que pasaban sus tardes no era Mar\u00eda Luisa, sino <strong>\u00c1frica de las Heras<\/strong> (1909-1988), y que la falsa ni\u00f1era y modista era una esp\u00eda de alto rango, uno de los m\u00e1s destacados y condecorados agentes de inteligencia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Ignorar\u00e1 que esa se\u00f1ora de \u201cpelo entrecano, falda larga, blusa discreta\u201d, infiltrada en los c\u00edrculos trotkistas de Montevideo, hab\u00eda participado junto con <strong>Ram\u00f3n Mercader<\/strong> en el asesinato en M\u00e9xico de <strong>Le\u00f3n Trotski<\/strong>, a qui\u00e9n consideraba un traidor de la revoluci\u00f3n; que se tir\u00f3 en paraca\u00eddas sobre las tropas nazis en Ucrania durante la Segunda Guerra Mundial; que conquist\u00f3 en Par\u00eds al escritor uruguayo Felisberto Hern\u00e1ndez con el \u00fanico objetivo de obtener la ciudadan\u00eda oriental y que, una vez dentro del ambiente intelectual y pol\u00edtico de Uruguay, estuvo al frente de la red de espionaje de la KGB en Sudam\u00e9rica.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Fue su hermano V\u00edctor, en un viaje a Montevideo, quien escuch\u00f3 la frase que lo conmocion\u00f3 y dio origen a esta investigaci\u00f3n hist\u00f3rica de Laura: \u201cLa modista que los cuidaba a ustedes era una esp\u00eda de \u00e9lite\u201d. Fue V\u00edctor quien le acerc\u00f3 documentos, novelas y art\u00edculos period\u00edsticos a su hermana y le insisti\u00f3 para que contara lo que la autora narra magistralmente en <em>Mi ni\u00f1era de la KGB<\/em> (Lumen). Esta pesquisa la agarr\u00f3 de las solapas durante cinco a\u00f1os y no la solt\u00f3, reconoce Laura Ramos en di\u00e1logo con este diario. Viaj\u00f3 a \u00c1frica, Inglaterra, Cuba y Montevideo, recolect\u00f3 testimonios y documentos y entrevist\u00f3 a amigos de sus padres y a los \u201cni\u00f1os de Mar\u00eda Luisa\u201d.<\/p>\n<div class=\"content-media\">\n<section role=\"button\" class=\"mod-media   \">\n<figure role=\"button\" class=\"mod-figure \"><figcaption class=\"mod-figcaption\"><span class=\"com-text --caption --twoxs\">Laura Ramos<\/span><span class=\"com-text --credit --twoxs\">Fabi\u00e1n Marelli<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">\u201cLlegar\u00e9 a descubrir que nuestra ni\u00f1era envenen\u00f3 a su marido, un esp\u00eda italiano, en la misma casona de Punta Carretas donde nos daba la leche por las tardes, a la salida de la escuela. Una grabaci\u00f3n espeluznante me develar\u00e1 un segundo crimen: su participaci\u00f3n en el asesinato de Trotsky\u201d, escribe Ramos en el inicio de un libro que es mucho m\u00e1s que un relato fascinante que va tras las huellas de \u00c1frica de Las Heras y sus distintos nombres de guerra y misiones. Es, tambi\u00e9n, la reconstrucci\u00f3n de un clima de \u00e9poca, de la propia infancia y de la figura de su madre, a quien la autora le dedica el texto. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Amante de la literatura inglesa del siglo XIX, Ramos es autora de <em>Infernales: la hermandad Br\u00f6nte<\/em> y <em>Las se\u00f1oritas<\/em>, una investigaci\u00f3n sobre 20 de las 61 maestras que Sarmiento trajo a la Argentina en el siglo XIX para llevar adelante su proyecto educativo. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-Cuando uno lee <\/strong><em><strong>Mi ni\u00f1era de la KGB<\/strong><\/em><strong>, se entiende que hayas puesto en pausa tu romance con la literatura del siglo XIX y hayas decidido saltar al siglo XX para contar esta historia. Es demasiado tentadora para dejarla pasar. En 1995, en el velatorio de tu mam\u00e1, ya circulaban algunos rumores sobre Mar\u00eda Luisa, pero era l\u00f3gico que, en ese momento, no les prestaras atenci\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-S\u00ed, fueron dos fuentes, dos esp\u00edas sovi\u00e9ticos arrepentidos los que revelaron qui\u00e9n era la modista. Uno se refugi\u00f3 en Inglaterra y el otro en Estados Unidos. Uno de ellos, [P\u00e1vel] Sudopl\u00e1tov, exjerarca de la KGB y jefe de Mar\u00eda Luisa, publica en 1994 <em>Misiones especiales<\/em>, sus confesiones sobre todos los operativos, secuestros, homicidios y sabotajes de la red de esp\u00edas. Da detalles de todo y menciona a Mar\u00eda Luisa \u201ccomo su mejor agente\u201d. Sudopl\u00e1tov publica eso en tiempos en que se muri\u00f3 mi mam\u00e1. El rumor corri\u00f3, pero mi hermano y yo ni nos enteramos. Est\u00e1bamos muy lejos. La vida te lleva por otros caminos y nunca m\u00e1s volvimos a Montevideo. A veces pas\u00e1bamos por ah\u00ed, pero para ir a la playa. Nunca nos reunimos con nuestras amistades o con las amistades de nuestros padres. Reci\u00e9n en 2018, V\u00edctor va a Montevideo y un historiador le dice: \u201cMontevideo es un nido de esp\u00edas. La modista que los cuidaba a ustedes era una esp\u00eda de \u00e9lite\u201d. Y mi hermano vino conmocionado. Al principio me resist\u00ed much\u00edsimo. En ese momento yo estaba escribiendo el libro sobre las maestras de Sarmiento. No me interesaba otra cosa, me negaba, no quer\u00eda leer nada. Mi hermano me tra\u00eda bibliograf\u00eda, me tra\u00eda art\u00edculos period\u00edsticos y las novelas sobre Mar\u00eda Luisa, porque hab\u00eda un mont\u00f3n. En <em>El hombre que amaba a los perros<\/em>, por ejemplo, <strong>Leonardo de Padura<\/strong> la pone a ella como personaje. Y yo no quer\u00eda leer nada. Al principio, me resist\u00ed much\u00edsimo. Yo quer\u00eda huir del pasado, de la vida de mis padres, de sus amigos y amantes, de la revoluci\u00f3n. Era muy refractaria a volver a eso. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-Pero en alg\u00fan momento decid\u00eds viajar a Montevideo.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-S\u00ed, a veces veraneaba en La Pedrera, o sea que pasaba por Montevideo, por la casa de mi infancia en Malv\u00edn, donde transcurrieron muchas de estas historias. Ese edificio tan simp\u00e1tico sigue en pie. Yo pasaba por la casa, pero trataba de no detenerme. Y en uno de estos viajes me detuve y ah\u00ed fue que me reencontr\u00e9 con una amiga de la infancia, de la familia Benvenuto, que tambi\u00e9n fue muy cooptada por la ni\u00f1era. Ella guarda la asadera en la que Mar\u00eda Luisa, yo le digo Mar\u00eda Luisa, hab\u00eda llevado una tarta pascualina. Se hac\u00eda la que cocinaba, pero no le interesaba cocinar. Una vez que empec\u00e9, me involucr\u00e9 totalmente. No hab\u00eda manera de salirse.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-Como en tus libros anteriores, este es un libro de investigaci\u00f3n: te bas\u00e1s en datos, documentos, testimonios. No hay fabulaciones ni especulaciones.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-Exacto, no es una novela. Es un libro contra las novelas, digamos. No tengo nada en contra de las novelas como obras literarias, son buen\u00edsimas, pero est\u00e1 escrito en contra de la no documentaci\u00f3n. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-\u00c1frica de las Heras, con sus diversos alias, tuvo una vida cinematogr\u00e1fica. Es como un palimpsesto. Hero\u00edna para algunos, asesina para otros, casi una madre para uno de los chicos que cuid\u00f3. \u00bfQu\u00e9 retrato har\u00edas de esta mujer? <\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-Plante\u00e1s el n\u00facleo del libro y tiene que ver con un dilema moral. Porque el dilema moral es lo que plantea <strong>Ernesto Laclau<\/strong>, un fil\u00f3sofo que form\u00f3 parte de un partido que ten\u00eda mi padre, eran amigos, frente a una pregunta de mi padre. Laclau se va de Buenos Aires y del partido de mi padre a vivir a Inglaterra en la d\u00e9cada del 60. Se va a seguir su carrera. Entonces, se despiden en un bar de la Avenida C\u00f3rdoba. Esto me lo cont\u00f3 Laclau. Se despiden, mi padre cruza la avenida C\u00f3rdoba y al otro lado de la avenida, le grita a Laclau: \u201c\u00a1Laclau! \u00bfUsted justificar\u00eda Kronstadt?\u201d Kronstadt era un barco de unos marineros sovi\u00e9ticos que, despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n, se alzaron pidiendo alguna cuesti\u00f3n gremial, haciendo un reclamo, y a los que Trotsky, que era jefe del Ej\u00e9rcito Rojo, aplast\u00f3. Y Laclau le dice, \u201cbajo determinadas circunstancias, s\u00ed\u201d. Evidentemente, se preguntaban eso porque estaban pensando en t\u00e9rminos de tomar el poder. O sea, ellos est\u00e1n pensando en este dilema. Y yo pienso que Mar\u00eda Luisa justificar\u00eda, justific\u00f3 Kronstadt. Yo no justificar\u00eda Kronstadt. Pero ella es del siglo XX. Es un libro del siglo XX, son personajes del siglo XX, y no s\u00e9 si vale juzgarlos con la mente del siglo XXI. Somos distintos, pensamos distinto.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-El nombre que \u00c1frica eligi\u00f3 dentro de la KGB era \u00a8Patria\u201d. Y su patria, finalmente, eran la URSS y la revoluci\u00f3n. En ese contexto, era l\u00f3gico cualquier justificaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-S\u00ed, s\u00ed, ella dec\u00eda que era Patria porque su patria era de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Ella hab\u00eda renegado de Espa\u00f1a y de su nacionalidad espa\u00f1ola. Esto se cruza mucho con otro libro m\u00edo, <em>Infernales<\/em>, sobre los hermanas Bront\u00eb y con <em>Cumbres Borrascosas<\/em>, de Emily Bront\u00eb. Porque Mar\u00eda Luisa era un poco como Heathcliff, un gitano de piel oscura. Ella era morena en una familia de rubios, con el pelo medio mota. Les dec\u00eda a los amigos que era hija ileg\u00edtima de una gitana. Se deshizo de la nacionalidad espa\u00f1ola y adopt\u00f3 la sovi\u00e9tica. Era un gran honor para un comunista en esa \u00e9poca que le ofrecieran la nacionalidad. Ella la adopt\u00f3 y tom\u00f3 este nombre, Patria. Entonces, s\u00ed, ella justificaba Kronstadt. En esos t\u00e9rminos, ella pod\u00eda ser una hero\u00edna y tambi\u00e9n una asesina. Pero en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, se tir\u00f3 en paraca\u00eddas sobre las tropas nazis en Ucrania, sobre la retaguardia alemana en Ucrania. Eso est\u00e1 documentado. No est\u00e1 tan documentado el hecho de que ella salvara republicanos espa\u00f1oles haciendo cruzar los Pirineos. Eso lo saqu\u00e9 de blogs de republicanos espa\u00f1oles. Para un acad\u00e9mico tal vez no es un documento muy cre\u00edble, pero es un rumor y yo lo incluyo. Tambi\u00e9n se infiltr\u00f3 en el secretariado de Trotsky en M\u00e9xico, en Noruega. Para ella, Trotsky no era un h\u00e9roe: era un traidor. Stalin lo quer\u00eda matar no porque tuviera una obsesi\u00f3n personal con Trotsky, aunque seguramente la ten\u00eda. Lo quer\u00eda matar porque Trotsky estaba activando en su contra permanentemente. Estaba escribiendo continuamente, denunciando los cr\u00edmenes, denunciando las traiciones de la Revoluci\u00f3n. Entonces, era considerado un enemigo. Y ella se meti\u00f3 en el secretariado del enemigo n\u00famero uno del jefe de su Revoluci\u00f3n para participar en su asesinato. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-Vos cont\u00e1s la relaci\u00f3n de \u00c1frica con Ram\u00f3n Mercader, el asesino de Trotsky y su madre, Caridad.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-Eran amigos y ella despu\u00e9s continu\u00f3 la amistad con Mercader en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Se visitaban mutuamente. Tal vez fueron amantes, como dice Leonardo Padura. Tambi\u00e9n dice que tuvieron un hijo. Eso es pr\u00e1cticamente imposible en el marco de lo de lo que era la vida de ella, porque la tenemos bastante documentada.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-Es espeluznante. Ustedes eran hijos de padres trotskistas al cuidado de una de las agentes que particip\u00f3 en el asesinato de Trotsky. Y tu madre llegaba a esa casa con los libros trotskistas editados por tu padre.<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-S\u00ed, mi madre llegaba con estos libros que le daba mi padre. La editorial se llamaba Coyoac\u00e1n, el nombre del barrio de Trotsky en M\u00e9xico. Se le debe haber puesto la piel de gallina al escuchar el nombre de la editorial. Mi padre tomaba art\u00edculos que hab\u00eda escrito Trotsky en M\u00e9xico sobre Am\u00e9rica Latina y los convert\u00eda en un librito, porque los libritos de Coyoac\u00e1n eran chiquititos y finitos. Mi padre no viv\u00eda con nosotros, viv\u00eda en Buenos Aires, pero nos visitaba cada veinte d\u00edas y llegaba con libros. Eran invendibles, pero en los a\u00f1os sesenta la gente compraba esos libros.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-Dec\u00edas que al principio te resist\u00edas a volver a tu historia personal y aquellos a\u00f1os de la infancia. \u00bfTe dio miedo, angustia, incomodidad? En la investigaci\u00f3n hay descubrimientos de orden \u00edntimo, como que uno de los amigos de tu mam\u00e1 era, en realidad, su amante. <\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-S\u00ed, me dio un poco de incomodidad, pero mi madre era una persona muy militante del feminismo antes de que existiera el feminismo como un movimiento tan organizado, como fue despu\u00e9s. Entonces, ella era desafiante en estas cosas. Ella dec\u00eda que a los 18 a\u00f1os los chicos ten\u00edan que tener relaciones sexuales y a m\u00ed me mandaba de campamento a los 13. Yo odiaba ir a la carpa y todas esas cosas, pero ella me mandaba para que viviera aventuras. O sea, era una militante del \u201cvivir peligrosamente\u201d, que era una especie de dogma y <em>leitmotiv<\/em> de los a\u00f1os cuarenta. Y yo solo quer\u00eda leer <em>Mujercitas<\/em>. Entonces, este es un libro sobre dilemas morales y pol\u00edticos, pero tambi\u00e9n personales, en el sentido de \u201cvoy a develar estas historias de mi madre\u201d. En todas las biograf\u00edas que hay de <strong>Juan Carlos<\/strong> <strong>Onetti<\/strong> y de los otros personajes que lo rodeaban est\u00e1 Fabi, mi madre, como personaje, con todas sus aventuras sexuales. Y se cuentan ah\u00ed. Ella estaba orgullosa de eso. Para ella era como su militancia, su lucha, la liberaci\u00f3n de la mujer. Entonces pens\u00e9 que a ella le habr\u00eda gustado que yo la plantara como lo que era, porque siempre estaba opacada por mi padre. Si bien para la moral burguesa que ella detestaba yo la estaba exponiendo en sus aventuras, para su propia moral y la de sus amigas, no: la estaba reivindicando.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>-\u00bfTe preguntaste c\u00f3mo reaccionar\u00edan tus padres frente a esta historia develada?<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">-Mi padre se morir\u00eda de risa, porque era un tipo con humor. O sea, \u00e9l buscaba el chiste y la risa en todo, se hubiera muerto de risa, pero en el fondo tambi\u00e9n de espanto por el detalle: Trotsky. Todos los grandes h\u00e9roes de mi padre eran todos h\u00e9roes derrotados. Trotsky, la causa de Malvinas, Manuel Ugarte, que era un historiador y un pensador socialista e antiimperialista que no tuvo \u00e9xito. \u00c9l siempre se apasionaba por las causas perdidas. Mi padre se debe haber sentido identificado con Trotsky porque \u00e9l era pelirrojo, jud\u00edo, zurdo, usaba anteojos y era muy flaquito. Siempre nos inocul\u00f3 amor hacia Trotsky. Y mi madre, como era una persona divina, me regalaba libros porque yo era muy lectora. Le\u00eda todo. Como me gustaba <strong>Louisa May Alcott<\/strong>, un d\u00eda me trajo la obra selecta de Alcott. Cuando vinimos a Buenos Aires de Montevideo, fue un horror para m\u00ed. Viv\u00edamos en un departamento lleno de colchones, ven\u00edan veinte compa\u00f1eros y se quedaban a dormir, iban a las marchas. Yo lo detestaba, pero a la vez estaba presa de eso, porque en Buenos Aires al principio no conoc\u00edamos a nadie. Yo no quer\u00eda eso. Quer\u00eda otra vida. Quer\u00eda una vida como la de <em>Mujercitas<\/em>. <\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><u><strong>CRONISTA DE FINA MIRADA<\/strong><\/u><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\"><strong>Perfil: Laura Ramos<\/strong><\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Laura Ramos naci\u00f3 en Buenos Aires en 1956. Vivi\u00f3 en esta ciudad, Montevideo y M\u00e9xico. Es periodista y escritora.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Estudi\u00f3 Humanidades en universidades de C\u00f3rdoba y de Buenos Aires.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Es hija de Faby Carvallo, reconocida feminista, y de Jorge Abelardo Ramos, historiador y pol\u00edtico de izquierda.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Escribi\u00f3 cr\u00f3nicas y columnas en LA NACION, Clar\u00edn y P\u00e1gina 12.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Es autora de <em>Buenos Aires me mata<\/em>, <em>La ni\u00f1a guerrera<\/em>, <em>Infernale. Las hermanas Bront\u00eb<\/em> y <em>Las se\u00f1oritas<\/em>.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Una de sus obras fue llevada al cine por Beda Docampo Feij\u00f3o en el filme Buenos Aires me mata.<\/p>\n<p class=\"com-paragraph   --s\">Recibi\u00f3 el Premio de la Cr\u00edtica al Mejor Libro de Creaci\u00f3n Literaria 2021 de la Fundaci\u00f3n El Libro y el Diploma al M\u00e9rito Konex 2024.<\/p>\n<section class=\"container-center-100 mb-40 border border-bottom border-thin border-neutral-light-700\">\n<hr\/>\n<\/section>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/ideas\/laura-ramos-ella-podia-ser-considerada-una-heroina-pero-tambien-una-asesina-nid26022026\/\">Source link <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ni\u00f1a argentina de ocho a\u00f1os y su hermano cursan la escuela primaria en el barrio Malv\u00edn, de Montevideo. 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