La incertidumbre que rodeaba la cúpula de Interconexión Eléctrica S.A. (ISA) llegó este sábado 14 de marzo a su punto de quiebre.
En una decisión que marca un hito en la gobernanza corporativa de una de las joyas de la corona del sector energético colombiano, la Junta Directiva de la compañía instruyó formalmente la terminación del contrato de Jorge Andrés Carrillo como presidente de la entidad.
Esta determinación, adoptada mediante un mecanismo de voto por escrito y de manera unánime, no es un simple movimiento administrativo; es el cumplimiento de un mandato judicial que pone fin a una de las presidencias más cuestionadas en la historia reciente de la empresa.
Jorge Carrillo Foto:EL TIEMPO/ Archivo Particular
La salida de Carrillo no es una sorpresa para quienes han seguido de cerca el rastro legal del proceso.
El pasado 26 de febrero de 2026, la Sección Quinta del Consejo de Estado emitió una sentencia contundente: la nulidad del nombramiento de Carrillo. Los magistrados encontraron méritos suficientes para determinar que el proceso de selección estuvo viciado por irregularidades que comprometieron la transparencia exigida para un cargo de tal magnitud.
La administración de ISA, cumpliendo con la instrucción de la Junta, notificó a Carrillo que su contrato laboral finalizará de forma unilateral una vez se encuentre en firme (ejecutoria) la sentencia mencionada.
Fallo de nulidad de la elección de Jorge Carrillo como presidente de ISA. Foto:EL TIEMPO.
Con esto, la compañía busca cerrar un capítulo de inestabilidad institucional que ha mantenido en vilo a inversionistas y analistas del mercado bursátil.
Estrategia de la defensa
Antes de la decisión anunciada por ISA este sábado, la defensa de Jorge Carrillo no parecía dispuesta a retirarse sin dar batalla.
Los abogados del hoy exfuncionario habían desplegado una serie de movimientos jurídicos con un objetivo ambicioso: evitar que Carrillo sea excluido del nuevo proceso de selección que ISA deberá iniciar para encontrar a su reemplazo definitivo.
La elección de Jorge Carrillo fue anulada por el Consejo de Estado Foto:Elaboración EL TIEMPO.
“La jugada de la defensa busca demostrar que los vicios del proceso anterior son responsabilidad de los encargados de la selección y no una inhabilidad personal de Carrillo”, comentan expertos cercanos al caso.
Esta situación plantea un dilema ético y reputacional para ISA. Si bien legalmente la defensa intentó abrir una ventana de oportunidad, el peso político y social de un nombramiento previamente anulado por el Consejo de Estado genera un ruido que la empresa, con su perfil internacional y estándares de cumplimiento, difícilmente querrá cargar nuevamente.