El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles ante el Pleno del Congreso para explicar la posición del Ejecutivo contra la guerra en Irán e informar de las medidas adoptadas para combatir sus efectos.
El líder del Ejecutivo ha comenzado su intervención dejando claro que España no se dejará arrastrar hacia un conflicto “ilegal”, recordando las consecuencias que tuvo hace más de veinte años la participación española en la guerra de Irak. “Aznar nos arrastró a esta locura porque quería sentirse importante. Quería que el presidente de EEUU le invitara a un puro. La dignidad de todo un país a cambio de esa foto. Ese fue el mayor desastre geopolítico del mundo desde la guerra de Vietnam”, ha afirmado.
A juicio de Sánchez, “la historia se repite”, pero en este nuevo conflicto, “estamos ante algo mucho peor, con un potencial de impacto mucho más amplio y mucho más profundo”, ha vaticinado. En concreto, ha señalado que, desde que empezó la guerra en Irán, el Ibex ya ha acumulado una caída del 9%, lo que supone que las empresas españolas han perdido “más de 100.000 millones de euros en menos de un mes, casi 5.000 millones por cada día de guerra ilegal”.
Ha destacado que el primer mes de guerra ha tenido también como consecuencia 12.000 millones de dinero público gastado en operaciones militares y una “contracción severa del turismo, el comercio marítimo y el tráfico aéreo mundial”. Se ha referido además al “incremento drástico del precio de los hidrocarburos, los fertilizantes y el helio, necesarios para el correcto funcionamiento de la economía mundial y la seguridad alimentaria de millones de personas”.
Y en este sentido, el líder del Ejecutivo se ha dirigido contra la bancada popular y de Vox, a quienes ha acusado de contribuir al conflicto “con su apoyo o su silencio”. “Callar no es prudencia, es un acto de cobardía y complicidad”, ha censurado.
Sánchez ha presumido de su decreto anticrisis para paliar los efectos de la guerra. Unas medidas que, cabe recordar, requieren del aval de una mayoría del Congreso.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha sido el turno del Partido Popular, quien ha acusado a Sánchez de instrumentalizar su posición antibelicista para tratar de ahuyentar “el conflicto en su casa”. “Lo único que ha hecho usted es enfrentar a todos los españoles”, ha criticado.
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