Madrid, 26 mar (EFE).- El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha afirmado este jueves, en alusión al caso Noelia, la joven de Barcelona de 25 años afectada por una paraplejia que ha solicitado la eutanasia, que su sufrimiento “estremece”, pero “su verdadero alivio no es el suicidio”.
En un mensaje en la red social X, Argüello ha lamentado que “si la muerte provocada es la solución a los problemas, todo está permitido” y ha advertido de que “un médico no puede ser brazo ejecutor de una sentencia de muerte por muy legal, empoderada y compasiva que parezca”.
Noelia recibirá este jueves la eutanasia a la que se opone su padre, que le ha llevado a padecer un proceso judicial que comenzó cuando éste recurrió la resolución de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, de 18 de julio de 2024, por la que se concedió la autorización de la eutanasia de su hija, mayor de edad, y de inmediato el juzgado acordó suspenderla de forma cautelar.
El caso pasó por el juzgado, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), el Supremo y el Constitucional, que inadmitió el último recurso, en el que el padre, representado por la Asociación Abogados Cristianos, volvía a pedir suspender de forma cautelarísima la eutanasia.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) acaba de rechazar paralizar la eutanasia como había pedido su padre tras agotar todas las vías legales en España para evitar el derecho de su hija a una muerte digna.
En su mensaje en X, el presidente de la CEE advierte de que “un médico no puede ser brazo ejecutor de una sentencia de muerte por muy legal, empoderada y compasiva que parezca”.
“Oremos por Noelia, su sufrimiento estremece, pero su verdadero alivio no es el suicidio”. EFE