El inicio del año escolar 2026 en Perú marca el regreso de millones de estudiantes a las aulas en colegios públicos y privados. Con el retorno a clases presenciales, los escolares vuelven a compartir espacios cerrados durante varias horas al día, lo que incrementa la interacción entre estudiantes y, con ello, la posibilidad de transmisión de enfermedades respiratorias y virales dentro de las instituciones educativas.
En este contexto, especialistas y autoridades sanitarias recomiendan a los padres revisar con anticipación el carné de vacunación, un documento clave para verificar que los menores cuenten con todas las dosis del esquema regular de vacunación del Ministerio de Salud (Minsa). Según datos del propio sector, algunas coberturas todavía se encuentran por debajo del nivel recomendado para garantizar la protección colectiva, por lo que el regreso a clases se convierte en un momento clave para completar las vacunas pendientes.

De acuerdo con el tablero del Esquema Regular de Vacunación del Minsa, la cobertura del segundo refuerzo de la vacuna contra la difteria, tétanos y tos ferina (DPT) alcanza actualmente el 69,8 %, mientras que el segundo refuerzo contra la poliomielitis llega al 64,6 %. Ambas cifras están por debajo del 95 % recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para asegurar la llamada inmunidad colectiva dentro de la población infantil.
“Con coberturas bajas se pierde protección comunitaria. Aumenta el bolsón de niños susceptibles y el riesgo de brotes, especialmente ante la importación de casos. En el caso de la polio, se requiere mantener inmunidad alta y la protección se consolida con el esquema completo y sus refuerzos, que se aplican a los 18 meses y a los 4 años”, explicó la Dra. Mirla Bravo, coordinadora de la carrera de Enfermería de la Universidad San Ignacio de Loyola.
La especialista advirtió que la baja cobertura de vacunación en edad preescolar y escolar incrementa el riesgo de transmisión de enfermedades en ambientes educativos, donde los niños pasan varias horas al día en contacto cercano. Además, señaló que después del primer año de vida muchos padres reducen las visitas a los centros de salud, lo que genera retrasos en la aplicación de refuerzos.
“Uno de los errores más frecuentes es asumir que con las primeras dosis ya quedó. Sin embargo, además de las tres dosis iniciales, los refuerzos son necesarios”, añadió.

Ante el regreso a clases en Perú, los especialistas recomiendan que los padres revisen cuidadosamente el carné de vacunación, ya sea en su versión física o digital, para confirmar que los menores cuentan con todas las dosis correspondientes a su edad.
Uno de los primeros pasos es verificar el registro completo de las vacunas. El documento puede consultarse también a través del carné digital del Minsa, disponible en plataformas oficiales. Si el carné físico se ha extraviado, los establecimientos de salud pueden ayudar a reconstruir el historial de inmunización del menor.
Otro punto importante es confirmar que se hayan aplicado los refuerzos programados. Algunas vacunas requieren varias dosis para alcanzar una protección adecuada. En muchos casos, los niños reciben las primeras aplicaciones durante la etapa de bebés, pero no completan los refuerzos que corresponden en los años siguientes.
Entre las vacunas clave en etapa escolar se encuentran la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola (SPR), que requiere dos dosis para garantizar la protección; la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) dirigida a escolares; y los refuerzos contra difteria, tétanos y poliomielitis, que se aplican en diferentes etapas del crecimiento.
Los especialistas también indican que si existen dosis pendientes no es necesario reiniciar el esquema de vacunación. El personal de salud evalúa cada caso y continúa el proceso respetando los intervalos mínimos establecidos entre cada aplicación.
Finalmente, recomiendan acudir con anticipación a los centros de salud para evitar largas filas durante las primeras semanas del inicio del año escolar. De esta manera, los padres pueden completar las vacunas pendientes y asegurar que los estudiantes regresen a clases con la protección necesaria frente a diversas enfermedades.