(Embajada de Estados Unidos en Guatemala)
Miembros del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) y la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo entregaron más de USD12.000 en medicamentos e insumos médicos y brindaron atención a 1.500 personas en Guatemala, como parte de la cooperación bilateral con las autoridades de salud locales, según información de la Embajada de Estados Unidos en Guatemala el pasado 8 de marzo.
En tanto, el fin de semana recién pasado, se realizó la transferencia de equipo médico esencial valuado en más de USD433.000 destinada a los departamentos de Jalapa y Retalhuleu—incluyendo mesas de examen, refrigeradores y otros suministros—, el objetivo fue mejorar la atención en la zona y fortalecerla autosuficiencia del sistema de salud guatemalteco, de acuerdo con datos del Comando Sur estadounidense.
En total el apoyo en equipo entregado por el gobierno de Estados Unidos en Guatemala asciende USD445.000 (cuatrocientos cuarenta y cinco mil dólares). El apoyo fue realizado durante la administración del presidente Donald J. Trump, con el propósito de consolidar la posición de Estados Unidos como socio en proyectos de sostenibilidad de los servicios médicos, conforme indicaron fuentes de la misión.
El Gobierno de Estados Unidos y Guatemala formalizaron el 27 de febrero un Memorando de Entendimiento de cooperación sanitaria valorado en USD 113 millones, cuyo objetivo central es consolidar un sistema de salud sostenible liderado localmente y reforzar la capacidad para identificar y responder ante brotes epidémicos. El acuerdo, firmado por el encargado de negocios John Barrett y el ministro de Salud Joaquín Barnoya, sienta las bases para estructuras nacionales autosuficientes que permitan tanto la protección de la población guatemalteca como la estadounidense frente a amenazas sanitarias emergentes, en línea con la Estrategia de Salud Global América Primero impulsada por el gobierno de Donald Trump, según informó el Gobierno estadounidense.
El Departamento de Estado tiene previsto aportar casi USD 60 millones, mientras que Guatemala se compromete a invertir USD 1,6 millones en nuevos gastos internos, a lo que se suma un incremento superior a USD 53 millones en el presupuesto sanitario nacional a desembolsar en los próximos cinco años, de acuerdo con la información divulgada por Estados Unidos. Este esfuerzo conjunto responde tanto a prioridades bilaterales como a la consolidación de mecanismos regionales para anticipar y controlar brotes.

(Embajada de Estados Unidos en Guatemala)
El acuerdo incorpora el desarrollo de un sistema robusto de vigilancia epidemiológica, laboratorios y mecanismos de reacción ante brotes, que permitirá detectar la aparición de enfermedades infecciosas en un plazo de siete días, notificar a autoridades internacionales en menos de veinticuatro horas e iniciar acciones de respuesta en el lapso de una semana. Esto supone una mejora sustancial en la prevención de propagación de enfermedades como el sarampión, el VIH/SIDA y el gusano barrenador del Nuevo Mundo, apuntando tanto a la salud nacional como a la seguridad sanitaria regional, según detalló la representación estadounidense.
La rápida comunicación de emergencias sanitarias se coordinará internacionalmente para evitar que amenazas emergentes crucen fronteras. Además, el memorando prevé un acceso digital expandido a la información sanitaria, elemento presentado oficialmente como una herramienta para fortalecer la capacidad de respuesta en tiempo real ante crisis epidemiológicas.
Uno de los componentes destacados del plan es la transición hacia un modelo sanitario plenamente nacional, sostenido por profesionales y técnicos guatemaltecos, y la desvinculación progresiva de médicos cubanos del sistema de salud. El acuerdo establece que Guatemala diseñará y ejecutará un cronograma para retirar y sustituir este personal extranjero por recursos nacionales, según la hoja de ruta recogida en el Memorando de Entendimiento firmado el 27 de febrero.
El Departamento de Estado remarcó que este compromiso busca posicionar a Estados Unidos como el aliado más confiable en la región, diferenciándose de otros actores internacionales, en particular del Partido Comunista de China y de Cuba, cuya influencia es considerada por las autoridades estadounidenses como un factor explotador frente a la oferta norteamericana de cooperación de alto impacto. El memorando firmado con Guatemala se articula en esta lógica de diplomacia sanitaria y se vincula con acuerdos similares logrados con otros países.