Por décadas, el sector de El Laguito ha sido símbolo de una promesa rota.
Entre el estancamiento de sus aguas y el deterioro de su entorno, este rincón emblemático de la ciudad parecía condenado al olvido institucional. Sin embargo, lo que hoy se respira en la zona es un aire de renovación.
En una jornada marcada por la concertación, la Gobernación de Bolívar, bajo el liderazgo de la gobernadora encargada Juliana Solano Char, se sentó a la mesa con los líderes de Tierra Bomba, Caño del Oro, Bocachica y Punta Arena. El objetivo: garantizar que la recuperación de El Laguito no sea solo cemento y ladrillo, sino un motor de inclusión para quienes viven del mar.
“Este proyecto no es solo infraestructura; es un motor para el desarrollo turístico y la generación de empleo”, afirmó Solano Char ante una mesa donde también vigilaron la Personería, la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría.
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La reconquista del espacio público
Sector del laguito en Cartagena Foto:Archivo particular
La intervención, que ya se encuentra en marcha, busca transformar el paisaje urbano con una inversión que prioriza al peatón y al deportista. Tras años de invasión del espacio y falta de mobiliario, la Fase 1 contempla una ambiciosa lista de ejecuciones:
Senderos: Se construyen casi un kilómetro de senderos peatonales, incluyendo un tramo elevado en voladizo de 220 metros que promete convertirse en el nuevo mirador favorito de propios y extraños.
Deporte y recreación: Más de 3.000 m² destinados a zonas biosaludables, una cancha de fútbol reglamentaria y dos de voleibol, reactivando los deportes náuticos no motorizados.
Logística insular: Para los habitantes de la zona insular, el proyecto es vital ya que incluye embarcaderos marítimos optimizados y una zona de espera digna para las rutas hacia Tierra Bomba.
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Al rescate del patrimonio ambiental
Arrancan obras para recuperar El Laguito en Cartagena. Foto:Gobernación de Bolívar
El corazón del proyecto, sin embargo, radica en la Fase 2. Históricamente, El Laguito ha sufrido por la falta de oxigenación, lo que obligaba a intervenciones provisionales con motobombas. La solución técnica planteada ahora busca la sostenibilidad a largo plazo:
Conexión vital: Un canal de 25 metros de ancho interconectará El Laguito con el Mar Caribe, permitiendo un flujo constante de agua.
Ingeniería de precisión: Dos espolones estratégicos controlarán la sedimentación, apoyados por dragados y estructuras de disipación de energía.
Movilidad elevada: Un nuevo puente peatonal entre el Hilton y Castillogrande, con 6,5 metros de altura, garantizará la accesibilidad universal sin obstruir el paisaje.
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Compromiso con las comunidades
El laguito en Cartagena Foto:John Montaño/ EL TIEMPO
La participación de las comunidades insulares en esta etapa de socialización promete un hito en la gestión pública local. No se trata solo de embellecer la zona hotelera, sino de asegurar que el flujo de turistas se traduzca en oportunidades reales para los nativos. Con módulos comerciales, duchas, baños y equipamiento turístico de primer nivel, El Laguito se perfila como el punto de partida de un corredor económico que une a la Cartagena continental con sus islas.
La deuda histórica con este cuerpo de agua está empezando a pagarse. Si las fases se cumplen según lo previsto, el 2026 será recordado como el año en que El Laguito dejó de ser un problema ambiental para convertirse en el orgullo de Bolívar.
Además, te invitamos a
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Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
Cartagena