El Golfo de Urabá se ha proyectado durante décadas como la gran promesa logística y comercial de Colombia, un punto estratégico destinado a conectar los mercados internacionales con los principales centros de producción del país de una manera mucho más eficiente y rápida.
Sin embargo, el desarrollo de la infraestructura portuaria en esta subregión antioqueña vive hoy una realidad de marcados contrastes.
Es, literalmente, una historia de dos caras de la misma moneda. Por un lado, se celebra el éxito operativo y la eficiencia de clase mundial; por el otro, se evidencian parálisis, graves sanciones estatales y un profundo descontento social.
La subregión de Urabá recibió su nombre por el Golfo de Urabá. Foto:Gobernación de Antioquia.
Para entender el panorama positivo, basta con observar lo que ocurrió recientemente en el municipio de Turbo, donde hay dos de estos proyectos portuarios: Puerto Antioquia, ya operativo, y Puerto Pisisí, que sigue en obra.
En un paso decisivo para la competitividad de toda la nación, Puerto Antioquia anunció en días pasados un hito histórico al recibir en sus instalaciones a la motonave Pelican Island.
Este acontecimiento es clave porque se trata del primer buque a granel en operar en esta terminal, demostrando que la visión de acercar a Colombia con el mundo desde el Caribe ya es una realidad operativa y funcional.
Buque en Puerto Antioquia Foto:Puerto Antioquia
La embarcación, proveniente de Estados Unidos, cuenta con unas impresionantes dimensiones de 190 metros de eslora y 32 metros de ancho, y atracó con un gigantesco cargamento de 18.700 toneladas de maíz.
La operación no solo representó un éxito logístico, sino que destacó por una eficiencia técnica excepcional: la terminal logró productividades superiores a las 8.400 toneladas por día, completando la descarga total en un tiempo récord de 72 horas brutas.
Buque en Puerto Antioquia Foto:Puerto Antioquia
Desde la empresa indicaron que todo esto fue posible gracias a una infraestructura de vanguardia que incluye cinco sistemas mecanizados dispuestos en zonas cubiertas y equipos de última tecnología capaces de movilizar hasta 95 toneladas por vehículo.
Además, la terminal operó ininterrumpidamente las 24 horas del día, superando incluso condiciones climáticas adversas como la lluvia, respaldada por integración de información en tiempo real y un monitoreo permanente mediante circuito cerrado de televisión.
Puerto Pisisí, el contraste
Pero a pocos kilómetros de este triunfo del comercio exterior, la historia es diametralmente opuesta.
Una multa de $14.286 millones fue impuesta por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) a la empresa Puerto Pisisí S.A.S..
Directivas de Puerto Pisisí 2024 Foto:Cortesía
Esta drástica sanción económica se dictaminó por incumplimientos en las pólizas del proyecto. Estos fallos técnicos y legales están directamente relacionados con la presentación y vigencia de las garantías dentro del Contrato de Concesión Portuaria del proyecto, el cual se ubica geográficamente en la vereda Casanova de Turbo, en el Urabá antioqueño.
Según la Fundación Forjando Futuros, que representa a las víctimas, la parálisis de Puerto Pisisí es sumamente crítica: el proyecto debió iniciar hace 8 años, no tiene acta de inicio y la póliza está vencida desde abril de 2023.
Específicamente, la póliza de seriedad de la oferta, que había sido expedida por Seguros del Estado S.A., venció el 20 de abril de 2023, sin que el concesionario lograra renovarla.
Los reclamantes de tierras Foto:Cortesía Fundación Forjando Futuros
Frente a esta situación, Gerardo Vega, abogado de la Fundación, señaló que el Estado concedió este contrato por 30 años y ni siquiera existe acta de inicio, por lo que la decisión de la ANI confirma el incumplimiento por no presentar las garantías contractuales.
El drama de este proyecto estancado va mucho más allá de los trámites y los papeles. Víctimas reclamantes de tierras, representadas por la Fundación Forjando Futuros, fueron reconocidas como parte interesada en el proceso sancionatorio.
Estas seis familias, que fueron despojadas de sus predios en la zona donde se proyecta el puerto, lograron fallos judiciales favorables y un acuerdo que incluye la entrega de 30 hectáreas de tierra, vivienda, un proyecto productivo y la creación de una empresa cooperativa.
Reunión con víctimas y directivas de Pisisí Foto:Cortesía
Debido al grave incumplimiento de estos compromisos, las víctimas interpusieron una denuncia contra la sociedad portuaria por estafa agravada y abuso de confianza. Yuranis Pacheco, una de las reclamantes de tierras, expresó que se sienten engañados y vulnerados porque la empresa no aparece ni muestra interés en responder por los acuerdos que ellos mismos firmaron.
¿Debe pagar Puerto Pisisí? Este medio dialogó con un abogado conocedor del tema, quien explicó que la sanción fue interpuesta inicialmente a finales de noviembre del 2025 y luego, el 10 de diciembre, Puerto Pisisí presentó recurso de apelación y lo sustentó.
LEA TAMBIÉN
Cuando se le pone un derecho de petición a una entidad, explicó el abogado, y no hay respuesta en dos meses se configura algo llamado silencio administrativo negativo, es decir, no les dieron la razón y la sanción está firme.
Lo que le queda a Puerto Pisisí es demandar en nulidad y restablecimiento del derecho, para lo que tiene cuatro meses. Es decir, demandar al Estado porque no le respondieron y porque, además, no están de acuerdo con ese acto administrativo.
Futuro de Urabá
En medio de esta marcada dualidad, las autoridades regionales continúan buscando mantener el rumbo del progreso.
Gobernador de Antioquia en Urabá Foto:Gobernación de Antioquia
Precisamente en la Asamblea anual de Proantioquia, que se desarrolló en Puerto Antioquia, en el municipio de Turbo, el Gobernador Andrés Julián presentó ante el empresariado los principales proyectos estratégicos del departamento.
El mandatario subrayó que Antioquia avanza con determinación en iniciativas clave como la conexión entre el mar y la montaña, la reactivación del Ferrocarril de Antioquia, el acceso a agua potable y la consolidación de Hidroituango.