El exnarco y ahora dedicado a la literatura en su faceta como escritor, Carlos Lehder, volvió a dar de qué hablar luego de que compartió un mensaje a través de su cuenta de Instagram el viernes 3 de abril de 2026, en medio de la Semana Santa, y recordando que cumplió su primer año luego de recobrar la libertad tras permanecer encerrado en una cárcel federal de los EE. UU por más de 30 años.
El colombo-alemán dejó una reflexión por medio de un corto mensaje y un carrete de imágenes en los que recordó algunos de los momentos más importantes para él, desde que volvió a pisar el país, y en especial, su amada Armenia (Quindío, en el Eje Cafetero).
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“Un día como hoy, hace un año… Regresé a la tierra que me vio nacer, después de cumplir mi deuda con la justicia, volví a Colombia y el 01 de abril me establecí en mi amado Quindío”, inicia la misiva que dejó Lehder.
Un año después de volver Colombia, el excapo y exsocio de Pablo Escobar agradeció “a las personas que se toman el tiempo” para dejarle mensajes. “Leo cada uno de ellos, sus anécdotas y me conmueve su cariño”, añadió el ahora escritor.
“Hoy me dedico a promover la cultura, el arte y la literatura para retribuirle al mundo, desde mis capacidades, un aporte positivo desde la nueva vida que me ha dado. Infinita gratitud”, finalizó el mensaje de Lehder, que recordó cuando volvió a Bogotá y fue detenido por funcionarios de Migración Colombia y la Fiscalía General de la Nación.

Asimismo destacó la devolución de la estatua en homenaje a John Lennon, el recordado integrante de la banda de rock británica The Beatles.
La historia de la estatua de John Lennon que devolvió Carlos Lehder
En el eje cafetero de Colombia, la historia de la estatua de John Lennon que el narcotraficante Carlos Enrique Lehder Rivas mandó a construir quedó marcada por la ostentación criminal, la devoción peculiar y un enigma no resuelto desde su robo en 2003.
La pieza, obra del escultor Rodrigo Arenas Betancur, fue la primera en América dedicada al exmiembro de The Beatles y reflejaba las obsesiones ideológicas y culturales que tejieron el ascenso y caída de Lehder en la historia del narcotráfico colombiano.
La relevancia simbólica de esta estatua no solo residía en su carácter inédito, sino en el modo en que se convirtió en centro de rituales y peregrinaciones, antes de desaparecer dejando tras de sí una serie de especulaciones y leyendas urbanas, destacó Las 2 Orillas.

El enigma sobre el destino de la escultura se intensificó tras su desaparición de la Posada Alemana en 2003.
Hasta entonces, la obra, fundida en bronce y con una altura de tres metros, había sido el principal atractivo del complejo hotelero construido por Lehder en Salento, Quindío. Representaba a Lennon desnudo, usando un casco de soldado alemán, una guitarra Rickenbacker 325 y un hueco en el pecho como alegoría a la bala que lo mató en 1980.
La inauguración tuvo lugar en 1981, frente a la discoteca del hotel. Ese espacio, adornado con afiches de hitos en la carrera de Lennon, se transformó en un santuario informal donde admiradores encendían velas en honor al músico y cantaban sus temas emblemáticos, como reveló El Quindiano.
En términos históricos, la estatua fue el resultado de una articulación entre la megalomanía de Lehder y el virtuosismo de Arenas Betancur.
Este último, escultor de monumentos públicos reconocidos por su monumentalidad y dramatismo, fue contactado personalmente por Lehder tras un encuentro en Medellín, reunión relatada en el libro Vida y muerte del cartel de Medellín.
El exnarco colombo-alemán debutó en su faceta como escritor – crédito @carloslehderescritor/IG
Arenas Betancur aceptó el encargo después de una conversación en la que compartieron café y pandequesos, lo que dio inicio a la construcción de una de las obras más singulares de su trayectoria artística.
Lehder no solo se limitó a erigir un monumento: rindió homenaje a Lennon invirtiendo cerca de cinco millones de dólares en la construcción de la Posada Alemana.
El lugar fue escenario de fiestas fastuosas en las que no escatimaba en ofrecer whisky, pavo y marihuana, según lo que destacó el mismo portal.
El impacto de estas celebraciones se inscribe dentro de una biografía marcada por la influencia de la contracultura musical de los años sesenta, a la que Lehder se adhirió tras su adolescencia en Nueva York
Allí, cultivó admiración por figuras como Jimi Hendrix, The Rolling Stones y The Beatles, pero simultáneamente inició su carrera delincuencial como ladrón de automóviles y traficante de marihuana.
Su incursión en el narcotráfico a gran escala cristalizó cuando adquirió Cayo Norman en las Bahamas, utilizada como puente aéreo para la distribución de cocaína a Estados Unidos.
El exnarco indicó que su intención es promover el arte en el país – crédito @CarlosLehder/Instagram
También intentó, sin éxito, contratar personalmente a John Lennon para una de sus celebraciones, aunque nunca pudo conocer al músico.
El desenlace para Lehder llegó en 1987 con su captura en una finca de Rionegro, Antioquia, a raíz de una denuncia por ruidos en una de sus fiestas.
Después fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó una larga condena.
De manera paralela en ese entonces, la Posada Alemana cayó en abandono, lo que facilitó el deterioro y posterior robo de la estatua en 2003.