La zona media del cuerpo es fundamental para casi todos los movimientos que realizamos a diario, porque un core fuerte no solo contribuye a un abdomen definido, sino que también mejora la estabilidad, la postura y el rendimiento físico.
De esta manera, fortalecer esta zona implica mucho más que hacer cientos de abdominales tradicionales.
Los expertos coinciden en que hay que trabajarla de forma inteligente, activando distintos grupos musculares para obtener un resultado equilibrado y duradero.
La clave: llevar a cabo ejercicios que desafíen la fuerza, la resistencia y el control corporal al mismo tiempo.
Uno de los ejercicios más populares entre las rutinas de entrenamiento es la plancha, o plack. Sin embargo, Javier Butragueño, doctor en Ciencias de la Salud y el Deporte, ha puesto en duda su efectividad al hablar en el pódcast Tiene sentido. Allí dijo: “La plancha no es el mejor ejercicio para el abdomen; es una forma más de trabajar el core“.
Con más de doce años de investigación sobre el impacto del ejercicio físico en la obesidad y la salud, Butragueño, autor del libro Entrena para la vida, considera que “la plancha es una forma más de trabajar el core, la zona de la espalda, y de dar estabilidad”. Sin embargo, no generan por sí solos los estímulos más eficaces para fortalecer la musculatura abdominal.
“Podemos jugar con planchas, con unos pequeños desequilibrios, es decir, o con algo que esté inestable”, agregó e insistió en que, aun así, no se trata del ejercicio más completo. Para Butragueño, el error está en considerarla como la solución única para fortalecer el abdomen.
Al ser preguntado cuál es el mejor ejercicio para el abdomen, destacó el movimiento conocido como bicho muerto, que se realiza tumbado boca arriba, elevando brazos y piernas de forma alterna. Este movimiento obliga al abdomen a activarse para evitar que la zona lumbar se despegue del suelo.
Otro de los ejercicios que recomendó es el trabajo a cuatro apoyos, una variante que en su programa llaman de forma coloquial el podenco. “Te pones como si estuvieras a cuatro patas, y entonces tienes que subir una mano y estirar una pierna, normalmente la contraria”, describió. Este gesto genera inestabilidad y obliga al abdomen a controlar la posición de la pelvis.
Luego recordó que el abdomen no solo se fortalece con ejercicios específicos. Movimientos globales como la sentadilla o el llamado paseo del granjero también activan intensamente el core. Este último consiste en caminar sujetando peso en una o ambas manos, lo que obliga al cuerpo a mantenerse erguido frente a una carga asimétrica.
En cuanto a los tipos de plancha, existen varios: