El ingreso de Pati Lorena a La Granja VIP Perú no solo marcó uno de los momentos más comentados del reality, sino que también evidenció cómo una sola personalidad puede alterar por completo la dinámica de un grupo que recién empieza a convivir. Vestida de rojo intenso, con una actitud segura y cargada de humor, la influencer y exproductora hizo su aparición tras haber pasado tres meses en Estados Unidos, período en el que se mantuvo alejada de su esposo, según se dejó entrever en el contexto de su llegada.
Desde el primer instante, su energía se impuso en el ambiente. Apenas cruzó el umbral de la casa, las risas comenzaron a multiplicarse, anticipando que su presencia no pasaría desapercibida. Su primer encuentro fue con Shirley Arica y Samahara Lobatón, dos figuras con fuerte presencia mediática, con quienes conectó de inmediato en un intercambio cargado de bromas y complicidad.
“Bienvenida, Samartita Rica”, lanzó Pati Lorena al saludar, marcando desde el inicio el tono desenfadado de su ingreso. La respuesta no tardó en llegar: “Hello, hijita. ¿Cómo estás?”, en medio de risas que acompañaban la escena.
Fiel a su estilo espontáneo, la influencer no dudó en mostrarse tal cual es. “Estoy sin lentes, mi amor, no sé quién me habla”, comentó, generando más carcajadas mientras intentaba ubicarse en el espacio y reconocer a sus compañeras. Desde el grupo, alguien le indicó el camino: “Camina de frente, además”, mientras otra voz reforzaba la indicación: “Camina de frente, mi amor”.
El momento continuó con una serie de bromas que consolidaron rápidamente el ambiente distendido. “Samarita, no es Samajarita. Hermosa, mi amor”, corrigió entre risas, a lo que le respondieron: “Samarita, con che, tú dirás Samarita”. Lejos de incomodarse, Pati Lorena aprovechó la situación para ironizar sobre su reciente estadía en el extranjero: “Es que ya hablo inglés, pues hijita”.
La frase desató nuevas risas y confirmó que su paso por Estados Unidos no solo formaba parte de su contexto reciente, sino también de su narrativa dentro del programa. “Perdón, pero qué gloria”, añadió, dejando ver su entusiasmo por el momento que estaba viviendo.
La interacción avanzó con naturalidad. “¿Cómo estás?”, le preguntaron, a lo que respondió con entusiasmo: “Uy, ay, pero en mil brillos”. El intercambio de halagos continuó con un simple pero cómplice “Obvio”, mientras el grupo comenzaba a integrarla como una más.
Sin embargo, uno de los momentos más comentados llegó con una frase que desató carcajadas generalizadas. “Yo soy más apretada que un trago más de agua y me meo”, dijo sin filtros, fiel a su estilo directo. La respuesta no se hizo esperar: “No, pero no te vayas a ponerla y te vayas a caer ahí nomás, ah, por favor. Qué vieja regia soy, mi amor”.

Lejos de detener el ritmo, Pati Lorena respondió con complicidad: “No seas vieja, estás regia. ¿Qué haces acá, baby?”. Fue entonces cuando una de sus compañeras explicó su propia presencia en el reality: “No sé, mi amor, me llamaron y yo dije que sí”, frase que reflejó la naturalidad con la que algunos participantes asumieron el reto.
Incluso, entre bromas, se deslizó un comentario sobre el estilo de vida previo: “Oiga, estoy acá aburrida, vivir acá, voy a… estoy aburrida de los United”, generando más risas en el grupo. En ese contexto, Pati Lorena dejó clara su motivación principal: “No hay forma, pues, pero… ya vine para reírme”.
El recorrido por la casa continuó con observaciones y comentarios espontáneos. “Mira. Este que corre, pero como carterista”, dijo una de las participantes, provocando la reacción inmediata de la recién llegada: “¡Ay!”. El intercambio siguió con saludos cercanos: “Hijita”, le dijeron, a lo que respondió: “Sí, hermosa”.
“Qué locura”, comentó más adelante, evidenciando su sorpresa por el entorno. La respuesta fue igual de cálida: “Linda”. En ese proceso de reconocimiento, también dejó ver que no todos los rostros le eran desconocidos. “Esa patita que está allá la conozco”, afirmó.

Fue entonces cuando una confesión inesperada elevó el tono del momento. “Yo a ese lo conozco calato”, soltó una participante, desatando gritos y risas. La reacción de Pati Lorena fue inmediata: “[grita]”, sumándose al caos divertido del grupo. La situación continuó con otra frase que incrementó la intriga: “Ay, ya voy a contar cómo. Calato lo he visto”.
En medio de las risas, también hubo espacio para marcar límites. “Estás casada, mijita”, le recordaron, a lo que respondieron con firmeza: “Obvio. Nada de colágenos. Tiene sesenta y tres años”. Este tipo de intercambios dejó en evidencia el tipo de convivencia que promete el reality: directa, sin filtros y cargada de momentos impredecibles.
Mientras se desplazaban por la casa, se escuchó: “Y entro allá”, marcando el movimiento dentro del espacio. Fue en ese instante cuando Pati Lorena asumió, por un momento, un rol casi protagónico: “Señores, atención”, dijo, reflejando su experiencia previa como productora de televisión.
La escena cerró con un toque de humor que reafirmó su personalidad dominante. “Nati, Loretta”, se escuchó entre los participantes, a lo que ella respondió: “Así quiero yo a una Nati Loretta vestida. Hijitas, yo ya les voy a dar clases”.
