Los pronósticos de que esta 20° edición de Expoagro iba camino a romper récords se fueron haciendo realidad durante toda la semana y este viernes terminaron de marcar un registro imponente: 250 mil personas visitaron la megamuestra que se realizó desde este martes en el predio Ferial y Autódromo de San Nicolás, que cada vez luce mejor, pero que a medida que se va haciendo más confortable va dejando la sensación de que seguirá creciendo.
El clima, ese factor tan determinante para el campo, acompañó durante las 4 días de forma inmejorable. Brilló el sol pero nunca de manera sofocante y las lluvias y el viento no se acercaron al predio.
Así, todas las actividades, desde el corte de cintas inaugural hasta cada una de las presentaciones, conferencias y reuniones, programadas o las que surgen espontáneamente, fluyeron con la buena onda que se esperaba, en un contexto marcado por la buena cosecha de granos que entra en etapa de definiciones, también camino a ser récord.
Hasta hace pocas semanas se especulaba si se superaría el mayor volumen de la historia, las 141,5 millones del ciclo 2018/19. Pero ahora, luego del sofocón de enero y la recomposición de humedad que brindaron las irregulares pero generalizadas lluvias de febrero y lo que va de marzo, las estimaciones de la bolsas granarias se sitúan entre los 150 y las 160 millones de toneladas.
Este salto productivo permitirá abastecer el consumo interno y exportaciones por unas 110 millones de toneladas entre granos y subproductos, también un máximo histórico. El escenario implica que “la agroindustria generaría US$ 34.530 millones en exportaciones en 2026, y la recaudación por Derechos de Exportación (DEX) se ubicaría en torno a los US$ 4.650 millones”, según proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Ese envión se empezó a palpitar en Expoagro, con una interacción madura entre chacareros, empresas y bancos para mover la rueda productiva del país. Se registraron 10.000 millones de dólares de solicitudes de créditos, que redundarán en compras efectivas en los próximos meses.
La ganadería, que históricamente tuvo un rol de reparto en esta feria cuyo distintivo son los cultivos en pie en esplendor, sacó credenciales protagónicas de la mano de la enorme demanda y la escasa oferta de carne vacuna en el mundo: en distintos remates (presenciales y con apoyo televisivo) se comercializaron 170.000 bovinos.
La dinámica comercial también se reflejó en 367 reuniones, en un espacio de Rondas de Negocios desarrollado a lo largo de 3 de días con 15 compradores de 7 países: Australia, Chile, Colombia, Kazajistán, México, Serbia y Sudáfrica.
Embajadas, diplomáticos, instituciones y delegaciones de cancillerías y ministerios de diversas parte del mundo dijeron presente. Representantes de 24 países visitaron la exposición: Alemania, República Checa, Canadá, Reino de Suecia, Dubái, Gobierno de Madhya Pradesh (India), Países Bajos, Unión Europea, Sudáfrica, Pakistán, Uruguay, Rusia, Argelia, Costa Rica, El Salvador, Japón, Malta, Marruecos, Panamá, Bolivia, México, Reino Hachemita de Jordania y delegación del Gobierno Vasco en Argentina y Uruguay.