La Policía boliviana arrestó al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en un operativo policial realizado la madrugada de este viernes en el barrio Las Palmas de Santa Cruz de la Sierra.
El operativo, realizado con agentes de la Fuerza Especial Contra el Narcotráfico (Felcn) y la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP), inició a las 2:30 de la mañana, hora local, y se extendió hasta pasadas las 09:00.
En imágenes difundidas por medios locales se observa a policías fuertemente armados salir de una vivienda de color blanco y custodiando a cuatro personas enmanilladas. Se presume que los detenidos eran parte de su equipo de seguridad.
Tras su detención, el narcotraficante fue trasladado al aeropuerto de Viru Viru donde fue entregado a las autoridades de la Agencia para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos.

El presidente Rodrigo Paz calificó el hecho como un “punto de inflexión” en la lucha contra el crimen organizado. “Es un hecho histórico para la región y la humanidad; uno de los narcotraficantes más grandes del continente ha caído bajo el rigor y las capacidades del Estado”, afirmó Paz en una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, explicó que la tarea de inteligencia y seguimiento al uruguayo se realizó hace varias semanas y en “absoluta discreción” por parte de agentes policiales de Bolivia. El ministro descartó la presencia de la DEA durante el operativo.
“No hubo participación de la DEA; su participación se limitó al traslado de Marset a EE. UU. porque hay un proceso judicial y un sello rojo emitido por Interpol; esos han sido los argumentos legales para expulsar al señor Marset”, afirmó Oviedo.
Marset, de nacionalidad uruguaya, era uno de los narcotraficantes más buscados de Sudamérica en los últimos años. Se le acusa principalmente de liderar una red internacional de tráfico de cocaína y lavado de dinero que opera entre Bolivia, Paraguay, Uruguay y Europa.
En 2023 escapó de un operativo policial en Santa Cruz de la Sierra, donde llevó una vida pública con otra identidad. Desde ese operativo del que logró huir, se desconocía su paradero. En mayo de 2025, la DEA incluyó a Marset entre los fugitivos más buscados y en febrero de este año pasó a ocupar el tercer puesto en su lista de prioridades.